El estilo industrial aporta una estética urbana y rústica, imitando la textura auténtica del ladrillo expuesto. Perfecto para crear ambientes modernos con un toque crudo y funcional.
El estilo brutalista aporta una estética sólida y minimalista, imitando la textura del hormigón crudo. Perfecto para ambientes modernos y arquitectónicos.